María Beatriz Juárez Aguilar es Doctora en Derecho por la UNAM con Maestría sobre China en El Colegio de México y un Fellowship en la Universidad de Renmin (China). Ha sido docente en la Universidad de Shanxi (Shanxi, China) y en el Posgrado de Derecho de la UNAM. Tiene más de 15 años de experiencia en investigación multidisciplinaria sobre China como centro normativo y familiarizada con el sistema jurídico-político y académico chino.
China es un líder mundial en la informatización de los entornos urbanos a través de las ciudades inteligentes; sin embargo, en un contexto de desinformación su experiencia se distorsiona en megaproyectos ultramodernos o una pesadilla orwelliana. Este texto, a través de una visión sociotécnica y con fuentes en chino revisará el marco fundacional de su política pública digital, para averiguar ¿qué guía esta vertiginosa construcción y cuáles son sus prioridades? Mostrará que en un país con 1,400 millones de personas, este concepto comenzó siendo una herramienta accesoria en planes enfocados a solucionar la urbanización creciente y desordenada. Y, a la fecha, se ha vuelto una solución cardinal, apoyada en un marco centrado en el pueblo y de carácter pragmático, adaptable a las condiciones locales, donde estándares compartidos facilitan la retroalimentación. No obstante, problemas básicos -las necesidades de los inmigrantes rurales- continúan pendientes.
Al hacer una búsqueda en línea sobre ciudades inteligentes en China, en principio
suelen aparecer dos imágenes discordantes: por una parte encontramos megaproyectos
ultramodernos como la recién creada Nueva Área de Xiong’an al sur de Beijing; esta
nueva metrópolis sustentable es impulsada por la innovación tecnológica y con una
inversión proyectada de 78.1 mil millones de dólares, la cual busca engarzar a
“Xiong'an sobre la tierra, Xiong'an subterránea, Xiong'an en la nube” para “crear la
ciudad del futuro” (
No obstante a la amplia difusión de estas visiones, un acercamiento más cuidadoso revela que ambas caras son solo fragmentos descontextualizados que precisan una explicación y una redimensión. Lo que va apareciendo son escenarios menos paradójicos y más cercanos a América Latina: incesantes migraciones de campesinos que buscan mejores oportunidades de vida en la ciudad, un crecimiento urbano desordenado y un incremento de catástrofes medioambientales. Ante esta creciente diversidad de retos económicos, políticos y medioambientales, las nuevas tecnologías dan una nueva oportunidad para revigorizar y reimaginar a la ciudad.
En 2014, la República Popular China (RPC) sentó las bases nacionales de los proyectos de las ciudades inteligentes a través de dos documentos centrales, y desde 2021 ha comenzado una nueva ola de políticas públicas a partir del incremento en la seguridad, el reajuste al modelo económico, la apuesta por la innovación tecnológica y la confrontación con Estados Unidos de América. Todas estas variables seguramente impactan en el rol de las ciudades inteligentes. Así que, para comprender sus palpitantes transformaciones, primero debemos conocer sus fundamentos.
A través de la revisión del contexto y del
Debido a la naturaleza exploratoria del texto y al cambio constante en este sector,
se busca sentar los marcos generales que deben profundizarse en posteriores
investigaciones; se delinea una visión panorámica, sin ahondar en casos
particulares, excepcionales (como la pandemia) ni en la parte industrial; se da
prioridad al punto de vista gubernamental, ya que es el principal
El texto se organiza de la siguiente manera: 1) Contexto del surgimiento de las ciudades inteligentes en China; 2) Marco fundacional de la gobernanza de las ciudades inteligentes; 3) Desarrollo reciente, perspectivas y tareas pendientes; y 4) Conclusiones.
Al analizar el término
El concepto de ciudad inteligente ha estado en cambio constante desde finales del
siglo XX, pero un elemento esencial ha sido el uso de las tecnologías de la
información y la comunicación en los procesos de transformación inteligente
Nam y Pardo recalcan que el concepto de ciudad inteligente es “una conexión
orgánica entre componentes tecnológicos, humanos e institucionales”. Se precisa
una “visión sociotécnica” de la ciudad inteligente que comprenda “un
entendimiento incluyente de las complejidades e interconexiones entre factores
sociales y técnicos de los servicios y entornos físicos en una ciudad” (
Como especifica el reporte de
La RPC es el tercer país más extenso del mundo con un área de 9.6 millones de km2. En una multiplicidad de ecosistemas que van de la tundra, a desiertos y selvas, se observan tres macro regiones: la primera es la cordillera más alta del planeta, región fría e inhóspita; la segunda es árida, con desiertos rocosos y la tercera es una planicie rodeada por la costa, mucho más baja y templada. Y es en esta última franja donde se asienta 95% de la población china que asciende a 1.4 mil millones de personas.
La inequidad en la distribución poblacional en el territorio se refleja en el terreno económico. Desde siglos, el área de la costa ha experimentado una mayor bonanza económica y mejores niveles de vida. Las reformas económico-políticas a partir de la década de 1970 posibilitaron un crecimiento económico que promedian más de 10% anual a lo largo de 40 años. En área de la costa donde se concentra el mayor crecimiento económico, el mejor nivel de vida, el mayor acceso a la educación y a la tecnología. También los asentamientos más importantes se ubican en las zonas Beijing-Tianjin-Hebei, el delta del río Yangtse y el delta del río Perla, los cuales reúnen 18% de la población y crearon 36% del PIB (PNNU, 2014).
Este desequilibrio económico ha contribuido a los procesos de urbanización. Desde la época imperial, el control del asentamiento urbano ha sido de primordial importancia para el gobierno, problema que se ha incrementado en los dos últimos siglos y particularmente en las últimas décadas. En 1949, tras la fundación de la República Popular China solo 10.6% de la población vivía en ciudades. De 1978 a 2013, la población urbana aumentó de 170 millones a 730 millones, y el número de ciudades creció de 193 a 658 (PNNU, 2014).
El censo de 2020 demostró que el número de migrantes sin registro de residencia
local se expandió de 155 millones en 2010 a 376 (
Al mismo tiempo, el mundo entero se ve afectado por alteraciones al medio
ambiente devenidas del antropoceno, las cuales no pueden atenderse desde las
fronteras nacionales, sino que es una tarea de toda la humanidad en su conjunto.
En China, este cambio climático ha causado temperaturas extremas que han roto
los registros sobre las más altas y las más bajas, así como las lluvias más
intensas en una década (
Entonces, ante estos retos una de las principales herramientas es el desarrollo y aplicación de las tecnologías.
Bo Qin y Su Qi dividen los procesos de creación de las ciudades inteligentes en la RPC en tres grupos. Comencemos por los primeros dos.
El primer grupo se distingue por el liderazgo empresarial en los proyectos de
ciudades inteligentes, el cual tuvo su auge del año 2008 a 2012. Un primer momento
clave fue cuando la compañía estadounidense IBM introdujo el concepto de ciudades
inteligentes como una iniciativa de mercado en 2008 y, un año más tarde, publicó
En ese mismo 2009, IBM lanzó un proyecto de ciudad inteligente en Shenyang, capital
de la provincia de Liaoning, el cual se centraba en apoyar a los sistemas de
tratamiento de agua. A este le siguieron otra serie de proyectos en coordinación con
gobiernos, empresas y academia (
El segundo grupo se fue conformando entre 2012 a 2015, caracterizado por proyectos
diseñados entre empresas, Estado y academia que fueron tomando la forma de proyectos
piloto (
En el caso de los proyectos piloto, estos tienen un funcionamiento óptimo cuando una
autoridad central establece un problema a resolver y diferentes localidades prueban
soluciones diversas; tras un tiempo se analizan los resultados y las mejores
alternativas se reproducen mientras que las fallidas se sustituyen (
Bo Qin y Su Qi registran que de 2010 a 2014, ocho oficinas gubernamentales
implementaron 460 proyectos (
El punto de inflexión sería cuando Xi Jinping subió al poder como presidente en 2013.
Xi traería consigo una nueva era en China con múltiples cambios a nivel interno e
internacional, enfocados a fortalecer al Estado-nación, siendo una de sus
herramientas de gobernanza más importantes es el desarrollo, innovación y aplicación
de la ciencia y la tecnología (
El énfasis particular en las amplias posibilidades de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) se iría incrementado en la década siguiente.
El liderazgo de Xi Jinping reorientó el sector urbano en China y el documento
clave fue el
Su marco general establece:
China ha entrado en la etapa decisiva de la construcción de una sociedad moderadamente próspera de modo integral. […]Está en un período crítico de la profundización del desarrollo urbano. Es necesario comprender detalladamente la importancia de la urbanización para el desarrollo económico y social, aprovechar con firmeza las enormes oportunidades que ofrece, estudiar con precisión las nuevas tendencias y características y responder adecuadamente a los riesgos y desafíos enfrentados por la urbanización (2014).
De acuerdo con Chu, el PNNU presentó cuatro objetivos principales: a) promover la
conversión ordenada de migrantes rurales en residentes urbanos; b) optimizar los
patrones de urbanización; c) fortalecer la sostenibilidad de las ciudades; y d)
promover la integración urbano-rural. Y “[d]e estas tareas, las dos primeras son
posiblemente las más ambiciosas” (
Las ciudades inteligentes aparecen en la parte 5:
Promover la construcción de ciudades inteligentes
Coordinar la utilización de recursos materiales, de información e intelectuales para el desarrollo urbano, promover la aplicación innovadora de tecnologías de la información de nueva generación, como internet de las cosas, computación en la nube y big data y lograr la integración profunda con el desarrollo económico y social de la ciudad. Fortalecer la construcción de infraestructura de información como redes de información y centros de datos. Promover el intercambio de información gubernamental y la colaboración empresarial entre departamentos, industrias y regiones. […] Promover aplicaciones de información inteligente y nuevos servicios de información y la informatización de la planificación y gestión urbanas, la infraestructura inteligente, los servicios públicos adecuados, la modernización del desarrollo industrial y el perfeccionamiento de la gobernanza social. Fortificar la habilidad de garantizar la seguridad de los sistemas de información clave en la ciudad y los recursos de información clave (PNNU, 2014).
Debido a la creciente relevancia de las TIC en la agenda gubernamental nacional y
“con el fin de implementar los requisitos relevantes” del PNNU, en agosto del
mismo 2014 se anunciaron Las Opiniones Guía sobre la promoción del desarrollo
saludable de las ciudades inteligentes
Presenta una definición oficial de ciudad inteligente:
Ciudad inteligente es un nuevo concepto y modelo que utiliza Internet de las cosas, computación en la nube, big data, integración de información geográfica espacial y otras tecnologías de la información de nueva generación para promover los procesos de transformación inteligente de la planificación, la construcción, la gestión y el servicio urbanos. La construcción de una ciudad inteligente es de gran importancia para acelerar la integración de la industrialización, la informatización, la urbanización y la modernización agrícola y mejorar la capacidad de desarrollo urbano sostenible (OGCI, 2014).
Esta guía también presenta una evaluación de la situación de ese momento, reconociendo el crecimiento desordenado de los proyectos piloto:
En los últimos años, la construcción de ciudades inteligentes en China ha logrado un progreso positivo, pero también ha expuesto problemas como la falta de un diseño de alto nivel y una planificación general, un sistema rezagado e [...] importantes riesgos de seguridad de la red (OGCI, 2014).
Se establecieron los siguientes principios para reorientar su construcción:
a) Orientadas a las personas y de avance pragmático La construcción de ciudades inteligentes debe enfocarse “en servir y
beneficiar a la gente; promover la innovación en la gestión urbana y
los métodos de servicio público”, así como brindar a los residentes
urbanos “una amplia cobertura, servicios públicos multinivel,
diferenciados y de alta calidad” [...]. A fin de que “la gente
comparta los logros de la construcción de ciudades
inteligentes”. b) Adaptación de las medidas a las condiciones locales, de forma
científica y ordenada La aplicación de tecnologías avanzadas debe guiarse por “las
necesidades del desarrollo urbano y de acuerdo con su ubicación
geográfica, historia y cultura”, así como los recursos disponibles,
las características industriales, las bases de información, entre
otros. Resalta la utilidad de los proyectos piloto: “probar primero
en regiones o áreas clave” que cuenten con condiciones integrales
superiores, desarrollar proyectos de forma ordenada, evitando
“proyectos ostentosos y la construcción duplicada”. c) Innovación colaborativa orientada al mercado Alienta a “fomentar la innovación en los modelos de construcción y
operación, enfocarse en estimular la vitalidad del mercado y
establecer un mecanismo de desarrollo sostenible”, evitando que el
gobierno administre todas las áreas o su intervención innecesaria.
d) Manejo y control que garantice la seguridad. Quedará a cargo del sistema nacional de protección multinivel de
seguridad de la información y se fortalecerá la gestión de las redes
y la protección de la información personal, fortaleciendo la
seguridad de los sistemas de información clave y la infraestructura
de la información (OGCI, 2014). Los objetivos contemplados por OGCI
para 2020: Ampliar el acceso a los servicios públicos; mejoramiento de la
gestión urbana; entorno de vida habitable; infraestructura
inteligente. Se completará en general la infraestructura de
información de nueva generación, de banda ancha, integrada, segura y
ubicua. Se mejorarán los procesos de transformación inteligente de
infraestructura pública, como energía, gas, transporte, agua y
logística, al igual que la gestión de operaciones será coordinada e
integrada; seguridad de las redes a largo plazo (OGCI, 2014).
A principios de 2019, un estudio de la industria china situó el número total de
proyectos piloto de ciudades inteligentes en la RPC en casi 800, incluidos
aproximadamente 300 proyectos certificados por el Ministerio de Vivienda y
Desarrollo Urbano-Rural (
El instrumento central para lograrlo fue el documento
El Centro de Investigación sobre el Desarrollo de Ciudades Inteligentes de China
ha apoyado y retroalimentado un gran número de diseños de alta gama, políticas
públicas, planeación industrial, así como la interacción de estas con la
economía digital,
Shan Zhiguang, su director, especifica que las “ciudades inteligentes incluyen
infraestructura inteligente, servicios públicos convenientes, gobernanza social
precisa, modernización del desarrollo industrial, toma de decisiones
gubernamentales científicas” y la evaluación de su progreso debe ser científica
y objetiva; se busca una “mejor agregación de datos relevantes de aplicaciones,
integración efectiva y combinación de modelos de datos y modelos de
conocimiento, modelos de mecanismos y modelos de experiencia en varios campos”,
siempre con miras a mejorar las capacidades de las entidades. Su objeto central
es “resolver problemas prácticos en el desarrollo urbano”, “hacer un buen
trabajo en la administración”, ofrecer “buen servicio” y mejorar la vida de las
personas (
La
En la actualidad los cuatro grupos principales
En este apartado nos dirigiremos brevemente a las dos visiones contrastadas en la
introducción: el megaproyecto Xiong’an y la
El primer caso se centra en la fastuosidad de los nuevos megaproyectos como la Nueva Área de Xiong’an localizada entre Beijing, Tianjin y Hebei. Esta “ciudad del futuro” se desarrolla en un área de 1,770 km2 y busca reorientar el modelo de urbanización basado en la utilidad económica hacia otro que sea autosustentable, habitable y estético. Sus objetivos principales son: a) convertirse en un centro de innovación y emprendimiento para 2035, por lo que albergará tanto a empresas de alta tecnología como a centros de innovación; y b) liberar de presión a la capital al relocalizar funciones no esenciales, como universidades, hospitales, empresas, bancos y sedes comerciales. Este proyecto cuenta con los mayores adelantos tecnológicos en digitalización, inteligencia artificial, Internet de las cosas, infraestructura inteligente, entre otros, al tiempo que se centra en la sustentabilidad, porque a la fecha se han plantado más de 310 km2 de árboles y se han reverdecido más de 480 km2.
Los desbordamientos acuíferos en julio y agosto de 2023 exhibieron la gran
vulnerabilidad de Xiong’an a las inundaciones; como medida urgente, el agua se
descargó en otros lugares cercanos, lo cual causó desbordamientos, conllevando a
protestas por parte de campesinos. En un futuro próximo se deberán aplicar
extensas medidas de prevención a las inundaciones en esta y en otras áreas
aledañas; no obstante a su dificultad, con seguridad pronto el problema será
resuelto, porque más que una regla, Xiong’an es una excepción, ya que el
presidente Xi Jinping busca que esta ciudad modelo se relacione con su gobierno
de la misma forma que Shenzhen y Pudong se relacionan con Deng Xiaoping (
El segundo caso es el sistema de confianza social (社会信用体系,
Si bien, algunos proyectos piloto locales, han implementado este sistema a
individuos, el gran rechazo popular a sus variedades más intrusivas contribuyó a
la decisión del gobierno central de prohibir el uso de puntuación para castigar
a los ciudadanos. Es decir, en China “no existe” “una red de tecnologías que
automáticamente califiquen a los ciudadanos chinos de acuerdo con lo que hayan
hecho correcto o incorrecto”; tampoco parece que el gobierno quiera construir
uno (
No obstante, en múltiples medios de comunicación anglosajones -como parte de la
confrontación contra China- se ha descontextualizado la aplicación de proyectos
piloto cancelados, exagerando la intrusión de todo el sistema (cnfr.
El proceso de urbanización en China se encuentra en un periodo clave que está
transformando el desarrollo rápido en una fase madura. Aquí, la “gente está al
centro” y la prioridad principal es “promover residencia urbana para los
campesinos que sean capaces de asegurar un trabajo estable en la ciudad” (
Actualmente, el
Utilizaremos la digitalización para promover el desarrollo urbano y rural, la
innovación de modelos de gobernanza y el mejoramiento integral la eficiencia
operativa y la habitabilidad. Promoveremos la construcción de nuevas
ciudades inteligentes basadas en diferentes niveles y categorías,
incorporaremos instalaciones de percepción del internet de las cosas (IoT),
sistemas de comunicación de IoT en la planificación y construcción
unificadas de infraestructura pública; promoveremos aplicaciones de IoT y
transformaciones inteligentes, como en instalaciones y edificios públicos.
Mejoraremos la plataforma modelo de información de la ciudad y la plataforma
de servicios de gestión de operaciones; construiremos un sistema de recursos
de datos de la ciudad y promoveremos la construcción de […un sistema que
funcione como] cerebro de datos de la ciudad. Exploraremos la construcción
de ciudades gemelas digitales. Aceleraremos la edificación de aldeas
digitales; construiremos un sistema integral de servicios de información
para la agricultura y las áreas rurales (
Cabe destacar que para abril de 2024 se han construido un total de 3.5 millones
de estaciones base 5G, las cuales más que destinadas a los consumidores, se
enfocarán en potenciar el internet industrial, los automóviles sin conductor, la
realidad aumentada y las ciudades inteligentes. Este con seguridad será un punto
de inflexión (
Si bien a la fecha, el gobierno ha contribuido a que más de 800 millones de
personas hayan salido de la pobreza (Banco Mundial, 2023). China aún es una
sociedad muy desigual (Gini 0.482), por lo que el gobierno busca mejorar las
condiciones de vida de todos sus habitantes. Desde su teoría política, la RPC
está entrando en una nueva etapa histórica que busca “un desarrollo innovador,
coordinado, verde, abierto y compartido para todos”. Se reconoce que el país
enfrenta “una contradicción entre un desarrollo desequilibrado e inadecuado y
las crecientes necesidades de la gente de una vida mejor” (
El análisis del establecimiento de las ciudades inteligentes en China en su etapa inicial mostró que el Estado tiene el rol central. En su primera década de desarrollo se les consideró una herramienta más dentro de los planes nacionales. No obstante, en los últimos años se ha reconsiderado su relevancia como estrategia nacional. Su creciente importancia a corto y largo plazo se debe a complicaciones de los procesos de urbanización y migración interna, puntos esenciales para el desarrollo económico y la estabilidad social de mil 400 millones de personas.
Es previsible que en un futuro próximo el concepto de ciudades inteligentes se reoriente hacia las nuevas prioridades del estado chino que buscan un desarrollo innovador, coordinado, verde, abierto y compartido por todos, por lo que haya un énfasis en la inclusión de las poblaciones desfavorecidas. Sería conveniente que, desde América Latina sigamos la pista de cómo se aterrizan estos proyectos a nivel nacional, regional o local o en asuntos urbanos específicos, ya que tras las diferencias culturales, económicas o políticas, subsisten problemas compartidos.
De la misma forma surgen múltiples preguntas por investigar: ¿cómo evalúa el gobierno chino el desempeño de las ciudades inteligentes? ¿Qué factores incluye y por qué?, ¿Cómo se regula la ciberseguridad?, ¿Qué tipos de datos se recolectan?, ¿Cuál es su uso específico, tanto por el gobierno como por las empresas y cómo afectan las nuevas leyes de la materia?
Y en este mismo sentido, aquí en nuestra región, ¿quiénes controlan nuestros datos?
Desde la teoría política china, el gobierno tiene la obligación de velar por el bienestar de sus ciudadanos, el bienestar público, el desarrollo económico y la estabilidad social. Sin embargo, en sociedades donde son empresas extranjeras las cuales albergan una gran cantidad de datos no solo personales, sino de interés público, ¿qué riesgos existen en su (mal) manejo?
Ante tantos cuestionamientos, algo es seguro: el desarrollo de China en las TIC no se
puede ni se debe ignorar. Y en lo que corresponde a las ciudades inteligentes, estas
continúan en un cambio constante. Como apunta Shan Zhiguang, el concepto de ciudad
inteligente no es estático; “refleja el proceso de reforma e innovación continuas y
la capacidad constante de mejorar a las ciudades bajo nuevas condiciones
históricas”. Esto tiene siempre en cuenta la necesidad de solucionar problemas y
mejorar la vida de las personas (
La autora agradece el apoyo de CONAHCYT para la escritura de este capítulo.
A lo largo del documento, los términos en chino se acompañarán con su respectiva transliteración, siguiendo el estilo de la RPC: el pinyin. Para posibilitar una mejor visualización, los caracteres chinos no se insertarán en itálicas.
Diccionario Electrónico Wenlin Chino-Inglés e Inglés-Chino (文林), Versión 3.3.6., 2006.
Juárez Aguilar, M. B. (2024). Ciudades Inteligentes en China: Prioridades y
Principios.























